viernes, 29 de noviembre de 2013

La raya

Esa línea que tienes que cruzar, sabes que lo tienes que hacer. Antes o después. Pero no sabes cómo. Piensas: mañana será el día. Y al día siguiente ahí estáis, tus pies y tú, detrás de la línea, eternamente detrás.

Mélodie

Es sencillo, simplemente lo dejo fluir y corre por mis venas. No puedo parar, y me invade, cada terminación de mi cuerpo. Cada molécula, cada pensamiento, cada sensación. Cada ritmo, cada palabra en mi cabeza, se quedan grabados para siempre y ya son parte de mi vida. Cada una, cada melodía es parte de lo que soy y me acompaña en cada momento. Puede que nadie lo entienda, pero eso es lo de menos. Es mi melodía, es mi música. Yo lo entiendo, el resto da igual.

JUST LET IT SOUND

What I like


Me gusta pasear por la playa, ver la lluvia caer desde detrás del cristal de mi ventana, entrar a un sitio calentito cuando hace mucho frío fuera, taparme en mi cama hasta la cabeza y, cuando en invierno suena el despertador quedarme 5 minutos más. Me gusta escuchar música al despertarme, al acostarme, cuando estoy contenta y cuando estoy de bajón, perderme en la letra, en los ritmos. Me gustan las canciones tristes, las películas tristes. Me gusta descubrir cada día algo que no sabía, aprender cosas nuevas, decir en voz alta todas las noches ''Buenas noches, os quiero'' y que me contesten lo mismo. Me gusta el olor a leña mojada en invierno, sentir cómo el sol toca mi piel en verano, estar tumbada en la playa y oír las olas romper a pocos metros, el ruido que hacen las ruedas de la maleta cuando me voy de viaje, el vacío que siento cuando despega el avión. Llegar a mi casa después de meses, ver en mi habitación todo lo que me gusta, mi pequeño rinconcito de tranquilidad. Me gusta que nadie me conozca realmente, ser yo quién decida si abre esa puerta o no. Ser impredecible a veces, hacer las cosas sin saber por qué, vivir en impulsos. Me gusta saber que, al enfadarme o estar triste, puedo coger mis auriculares y mi música y ahuyentar a las bestias de mi interior, saber que ese apoyo no se irá nunca. Me gusta decir cosas bonitas aunque no las suela decir, también que me las digan, pero más que las demuestren. Me gusta pensar que algún día me iré lejos a vivir a otro país, a conocer cosas y gente nueva. Me gusta acostarme y estar pensando o imaginando cosas hasta que me duermo, me gusta que mi padre me cuente lo que he dicho esa noche mientras dormía, me gusta pelearme con mi hermano y perdonarnos después, me gusta contarle cosas a mi madre y que nos piquemos muy de vez en cuando. Me gusta saber que, aunque no mucha, hay gente que me quiere y está ahí. Me gusta ver que aprendo de mis errores, y que sí, a veces tropiezo dos veces con la misma piedra pero a base de golpes se aprende, también que he conseguido muchas de las cosas que me he propuesto y las que me quedan las acabaré consiguiendo. Me gusta patinar, rápido, con el pelo suelto, sentir cómo choco con el viento, bajar veloz al ritmo de la canción que suena en mi móvil. Me gusta tener cosas de la gente que quiero, hacerme fotos, dibujar y pintar, cantar, correr hasta sentir que no puedo más. Hablar, escribir, leer libros de amor o de miedo o de misterio, también de aventuras. En las tardes de lluvia me gusta estar en casa viendo una película con la lamparita del salón encendida. Me gusta abrir mi armario y que huela a ropa nueva, sentirme querida, hacer lo que me de la gana sin tener que dar explicaciones a nadie, llegar en momentos puntuales a mi casa y que no haya nadie, que me propongan planes inesperados, hacer locuras, disfrazarme, hacer la loca, grabar vídeos, colgar fotos en mi habitación, poner mi nombre a lo que es mío, dormir abrazada, tenerlo todo organizado. Me gustan los amaneceres y las puestas de sol, los animales, ir a todas partes con gafas de sol, las llamadas y mensajes inesperados, descubrir libros y música que me gustan, el color rosa, las uñas pintadas, el pelo largo, el inglés, escribir cosas que sólo yo entiendo, guardarme la entrada del cine y tonterías especiales. Me gusta que me contesten rápido a los mensajes, mirar viejos albums de fotos, tanto mías como de otros. Me gusta que reconozcan cuando me he esforzado en algo, que se den cuenta de los pequeños detalles, de si he cambiado de perfume o de peinado. Me gusta que un simple olor me lleve atrás en los años, que suene en la radio una canción que me gusta, escuchar canciones de esa cinta blanca que poníamos cuando íbamos de viaje, ir por caminos que no conozco con mi familia, por donde todo es verde y ves correr a los animales a metros de ti. Me gusta no tener que dar explicaciones ni explicar por qué me comporto como lo hago, tener arrebatos de romanticismo, sentir que hasta lo más improbable puede pasar. Me gusta salir y pasarlo bien. La verdad, la honestidad, que me piquen y después vengan a arreglarlo, morder los labios y la oreja, los ''te echo de menos'', las pequeñas discusiones que traen las mejores reconciliaciones, hacerme querer. Me gusta no sentirme dominada ni cohibida, los secretos de dos, los pequeños detalles. Me gusta conducir, con mi coche, con los altavoces a punto de reventar, cantando. Me gusta sentir que puedo ir a cualquier parte. Sonreír, mirar a alguien sin que se de cuenta. Estar con mis amigas, las cuatro, y reír, reír hasta que me duela. Me gusta descubrirme cada día, ver lo mucho que he cambiado. Me gusta encontrarme de repente con un historia nueva, una que te toca la fibra sensible. La libertad, no hablar de mis sentimientos más que conmigo misma. Me gustan los labios rojos. Sentir que puedo hacer lo que me proponga, saber que soy capaz. Me gustan todas estas cosas y las que aún me quedan por descubrir.