Bienvenidos a mi mundo, un circo,
un espectáculo veneciano, un baile de máscaras, un teatro. ¿Bonito no? Pues
siento decir que no lo es. Éste es un espectáculo para el que no todos están
preparados, ya que nunca sabes quién hay detrás de esa máscara, detrás del
maquillaje puede haber una persona completamente diferente a la que conoces. Te
hacen creer que no estás solo haciéndote ver que estás rodeado de gente, pero
¿está toda esa gente ahí realmente? En cuanto encuentren otro eje entorno al
cual girar desaparecerán, siempre con su máscara para no revelar su identidad. Entonces
te verás sola en medio de un foco de luz que no apunta a ninguna parte, es como
si no hubiera nadie, a lo lejos oyes las voces de los que hace poco pululaban a
tu alrededor. Puede que sea malo sentirse solo, pero verdaderamente es mejor
así porque ya no sé si de verdad hay alguien detrás de las máscaras o si es
simplemente un alma errante con sed de vida, y no seré yo a quién se la quite. Así
que huye antes de que vuelvan, con sus falsas risas, sus mentiras y sus
fracasos y penas con ellos, huye mientras puedas, porque son como sanguijuelas
que se agarrarán a ti y no te soltarán hasta obtener la última gota de tu ser. Libérate,
sal corriendo, porque para cuando acabe la función habrá un vestido vacío y una
máscara sin un rostro al que esconder. ¿Dejarás que sea el tuyo?
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