Basta de intentar ser más amable, o más indiferente. No es necesario reprimir los impulsos, los dejo salir, demuestran quién soy. Lloro, río corro, canto, callo. Voy en la dirección que quieras ir, nadie me dice lo que debo hacer. Soy la dueña de mi vida, de mis decisiones, de mis palabras. Dejo salir lo que llevo dentro, más allá de los muros de mi interior. ¿Para qué intentar ser quien no soy? ¿Por qué crear algo falso y engañoso cuando no hay nada mejor que ser tú mismo y que te quieran por ello? Nunca cambiaría quien soy, soy así. Mucho más de lo que ven tus ojos, mucho más de lo que digo. Mucho, muchísimo más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario